Migrantes desaparecidos: gestión de cadáveres en Lesbos

Informe resumido de Grecia

RECOMENDACIONES DE POLÍTICA

  • Crear una comisión humanitaria independiente para supervisar y coordinar
    respuesta nacional a la crisis de migrantes desaparecidos en Grecia;
  • Mejorar las prácticas existentes en torno a la recopilación y gestión de datos tanto desde
    cadáveres y testigos, y enfatizar la importancia de los datos ante-mortem;
  • Reconocer las obligaciones estatales en virtud del derecho internacional de los derechos humanos y
    cumplir con los deberes legales;
  • Respete las necesidades de las familias e involucre a las familias para que estén en el centro de
    la cuestión;
  •  Buscar recursos adicionales para abordar el problema, incluso de la UE;
  • Comenzar a crear una arquitectura global para abordar el fenómeno de la falta
    migrantes, incluido un conjunto de principios que pueden servir como base para los protocolos
    en torno al intercambio de datos transnacionales.

RESUMEN EJECUTIVO

En este informe buscamos sondear cómo se manejan en Grecia los cuerpos de los migrantes que mueren o desaparecen en su esfuerzo por cruzar el mar Egeo, y qué leyes, políticas y prácticas existen para garantizar que los muertos sean identificados y las familias informadas. . Nuestra investigación se centra en la isla griega de Lesbos, uno de los puntos de entrada clave a Europa para los migrantes y refugiados durante la reciente crisis, y cerca de la cual se han producido varios naufragios mortales. Nuestro objetivo es tanto identificar las deficiencias aparentes en los enfoques actuales sobre las muertes de migrantes en Grecia, como también señalar dónde existen buenas prácticas que deberían duplicarse. Identificamos un vacío político en torno al problema, marcado por la falta de cooperación entre las distintas agencias estatales y la ausencia de procedimientos operativos estándar. Los impactos de este vacío se han visto exacerbados por las limitaciones extremas de recursos en Lesbos y el gran número de migrantes vivos y cadáveres de migrantes que deben abordarse. En el manejo de cuerpos después de naufragios mortales, identificamos una serie de fallas derivadas de este vacío de política, incluida la ausencia de una investigación efectiva para identificar a los fallecidos; la falta de recopilación y gestión de datos post mortem de forma eficaz; esfuerzos limitados para ayudar a las familias cuando llegan a la isla para buscar a sus seres queridos; hasta hace poco, la falta de un proceso estandarizado de numeración y enterramiento de los muertos en los cementerios locales; la falta de cooperación internacional; y la ausencia de una disposición para la divulgación para recopilar datos ante-mortem de familias en terceros países.

Tales limitaciones, junto con la naturaleza compleja de este desafío humanitario, han llevado a que la mayoría de las víctimas de naufragios mortales sean enterradas sin identificar, con provisiones limitadas para identificación futura. Esto tiene un impacto psicológico adverso en las familias: ante la falta de certeza sobre el destino de sus seres queridos, los familiares quedan atrapados en un estado de ambigüedad que los condena a una pérdida no resuelta, y el consiguiente estrés y ansiedad. Ayudar
Las autoridades locales tratan eficazmente este problema humanitario y ayudan a las familias en su búsqueda de la verdad. Ofrecemos una serie de recomendaciones de política. Recomendamos que las autoridades griegas establezcan una «comisión humanitaria» con el mandato de supervisar y coordinar los esfuerzos de las autoridades nacionales y locales, y de servir de enlace con las familias de los muertos y desaparecidos para recopilar datos de ellos que puedan facilitar futuras identificaciones. Reconociendo la naturaleza transnacional del problema, sostenemos que la gestión eficaz del problema de los migrantes desaparecidos no es meramente responsabilidad de las autoridades locales o incluso griegas; más bien una demostración de que se necesita la solidaridad regional y paneuropea. Con este fin, se requiere una «arquitectura global» para recopilar y almacenar datos ante mortem y post mortem sobre migrantes desaparecidos de una variedad de fuentes, incluidos los estados europeos y las familias en los países de origen de los migrantes.